Cooperativa


Medio siglo de historia

 de Electricidad Bariloche surgió de un grupo de vecinos que la fundó el 26 de septiembre de 1953, ante el deficiente servicio que prestaba la Compañía de Servicios Públicos de Río Negro, una empresa privada que tenía al suministro de energía eléctrica como una ocupación de segundo orden. Los visionarios fundadores se inclinaron por la autogestión, al convencerse de que sólo una genuina organización comunitaria, podría abordar con éxito la difícil problemática.
La naciente cooperativa debió esperar cuatro años para iniciar sus actividades. Los trámites se hicieron interminables, pero ante el deterioro creciente del sistema eléctrico, el gobierno municipal decidió adquirir a la vieja compañía todos sus bienes para cederlos posteriormente a la flamante cooperativa. Así fue como el 4 de abril de 1957, la CEB comenzó a brindar el abastecimiento de energía eléctrica a la ciudad.

Un panorama inquietante

La nueva cooperativa no las tenía a todas consigo. Bariloche contaba con 15.000 habitantes, de los cuales sólo 2.380 estaban registrados como usuarios de electricidad, dispersos en un área de 220 Km2, equivalente a la superficie de prestación de la Capital Federal.
Tanto el sistema de generación como el de distribución estaban al borde del colapso. El uso de elevadores de voltaje era común para lograr el funcionamiento de máquinas o electrodomésticos elementales y la incipiente actividad turística afrontaba problemas de tensión, que dificultaban la conservación de alimentos y la calidad de la iluminación. El grado de fugas en las líneas era otro dato que dejaba al desnudo la fragilidad del sistema.
Ante tamaña situación, la política institucional en los primeros años de la CEB se orientó a desarrollar un fuerte sentido de pertenencia entre los asociados. Se imponía conciliar la necesidad de superar las falencias más urgentes con la instrumentación de una política tarifaria capaz de sostener el esfuerzo.

Leer más...
 
Cooperativa